Próximas actividades

Próximas actividades: XII Camino de la Lana (sábado 18 de octubre); Ferias tradicionales de Cifuentes (viernes 24 a domingo 26 de octubre); Fiestas de Santa Catalina en Ruguilla (sábado 22 y domingo 23 de noviembre).

03/06/2016

Fuentes y manantiales de Oter

Crónica de la jornada de patrimonio "De fuente a fuente" en el entorno de Oter

Ya es 28 de mayo. Estamos llegando a Oter para celebrar la última Jornada de Patrimonio que este año nos están llevando de “fuente a fuente”. La carretera serpentea, sube y baja. Al final, un amplio valle en el que abajo, pequeño, vemos el pueblo. Hace un día espléndido, soleado a veces y nublado otras, con una temperatura de lo más agradable.

Oter
A las 10:30, tras las presentaciones de rigor y explicaciones de la lógistica de la actividad, Luisa nos habla brevemente de la historia del pueblo y de la toponimia. La raíz etimológica de otero no cuadra mucho, pues al contrario, Oter no se encuentra en un alto, sino en el fondo de un valle.

Explosiones de flores a lo largo de todo el camino...
Emprendemos la marcha por un camino entre flores. Marzo ventoso y abril lluvioso hacen de mayo florido y hermoso. Como dice el refrán, flores por doquier. Alejandro y Meme, que son biólogos, nos van contando sobre las flores. Isabel, participante asidua procedente de la cercana Ruguilla, nos cuenta cómo algunas de ellas se usaban para curar ciertas dolencias.

El Rehoyo es nuestra primera parada y primera dolina. Enrique nos muestra un mapa muy didáctico en el que vemos cómo hace millones de años nuestra Península Ibérica era empujada desde el sur y desde el norte, y como se comprimía y se formaban las cordilleras que hoy vemos. Nos cuenta que estamos ante una dolina activa y Raúl puntualiza que el nombre de Rehoyo es muy adecuado, porque se produjo un hoyo dentro de otro. Primero un colapso para formar una dolina grande, y luego otro colapso menor para formar otra dolina más pequeña dentro.

"La Sima" es actualmente una pequeña dolina de colapso todavía activa.
Segunda parada y segunda dolina. Ésta es conocida como La Sima y es espectacular, con más de cuarenta metros de diámetro. Meme nos cuenta que cuando se produjo, un hombre del pueblo se encontraba muy cerca, labrando sus tierras tranquilamente, cuando oyó un estruendo tremendo y se quedó atónito al ver el enorme socavón que se acababa de formar. En una y en otra, nuestros geólogos Enrique y Raúl nos cuentan que se deben a la disolución de la roca calcárea y nos explican cómo se produce el karst.

Llegando a las Hontecillas.
Luisa explica el origen del término Hontecilla y otros que se suelen dar a las fuentes.
Tercera parada en Las Hontecillas. Meme nos dice que usaban el agua de esta fuente para dar de beber al ganado, pues tiene un sabor muy malo. Enrique nos cuenta de dónde procede el agua. Alejandro nos habla de las plantas asociadas. Una de ellas es el lino silvestre. Isabel lleva una de ellas adornando su escote. Luisa nos habla de que la raiz hont de Hontecilla viene del latín fons/fontis, que significa fuente. De fons pasaría a hon, y en ocasiones, por influencia sefardí, la h se aspira y pasa a jon y a joan, prefijo que a menudo acompaña el nombre de fuentes con el término La Juan. En Oter hay una fuente que se llama La Juan Gordana, pero que no vamos a visitar en esta ocasión porque queda lejos de la ruta prevista. Ya en enero de este año, con la primera jornada de fuente a fuente por Cifuentes, Fuensanta y Angelines nos hablaron del Manantial de la Juan, y de fuentes como La Juan Malena y La Juampudia.

Algo han visto que les llama la atención... ¡Qué panorámica!
Ahora viene lo más duro... De frente, un cerro alto al que hay que subir monte a través. En fila india nos perdemos entre aliagas, enebros, romeros, sabinas y jaguarzo. En un pispás ya estamos arriba. Algunos no podemos creérnoslo, pero hemos alcanzado la cima. Estamos en El Alto de la Tasuguera (1.025 m) y nos asomamos al mirador para ver la panorámica, las dos dolinas que vimos al principio, y la fuente que acabamos de visitar. A la izquierda, el pueblo de Oter, que parece un monasterio en medio del valle. ¡Precioso todo, mires hacia donde mires! ¡Se nota que estamos en el Parque Natural del Alto Tajo! Luisa nos cuenta que Oter es una localidad pequeña que nunca alcanzó el rango de villa, sino que figura como lugar en el Catastro de Ensenada de mediados del siglo XVIII, dentro del término del vecino pueblo de Carrascosa de Tajo. Nos cuentan que un tasugo es como en estas tierras llaman al tejón, un animal que ahora está protegido, pero que en la posguerra más de uno lo cazaba para poder comer.

Unas fotos de familia junto al mirador de la Peña de la Tasuguera.

La Sima desde La Tasuguera.
Emprendemos la bajada y por el camino hacia Valtablado del Río llegamos a la Fuente de la Cantera. El manantial queda un poco más arriba, como nos cuenta Meme, pero hace unos diez años fue canalizado y se construyó la fuente actual. Está documentado en el Catastro de Ensenada que allí hubo un horno de miera, que es un aceite esencial que se sacaba del enebro de la miera (Juniperus oxycedrus) que se usaba para untar las heridas de los animales y que no se infectasen por la entrada de insectos. Meme nos cuenta que el agua de esta fuente cortaba la diarrea y que un poco más abajo está la Fuente de los Enfermos, a la que también atribuían poderes curativos.

Al llegar a la Fuente de la Cantera, hay quien no pudo soportar la tentación de tumbarse al sol...
De la cantera de arriba sacaron roca para los sillares de la iglesia.
Bordeando el pueblo de Oter junto a los huertos, seguimos la ruta hacia el sur. Hay más fuentes que no vamos a visitar porque vamos un poco apretados de tiempo.

Junto a la Fuente de Arriba y el lavadero.



Llegamos al lavadero, con su Fuente de Arriba y su Fuente de Abajo. Meme nos contó que, en realidad, la Fuente de Arriba antes se llamaba simplemente La Fuente, y que lo de Arriba se lo pusieron cuando se construyó al lado la de Abajo, que recoge el agua sobrante de la anterior. ¡Aquí se recicla y aprovecha todo! ¡No se desperdicia ni una gota de agua! El agua que llega a las casas del pueblo es la de esta fuente. El lavadero fue construido en los años sesenta y se encuentra en buen estado. Las losas brillan por el pulido que les ha dado el uso.

En el lavadero, Meme nos cuenta anécdotas y costumbres de las mujeres que lo usaban.
Las aguas fecales del pueblo pasan un poco más abajo, y hace unos años se produjo un hundimiento del terreno por colapso de alguna cavidad kárstica, por donde ahora se pierden estas aguas. Raúl nos cuenta que es necesario subsanar la situación por el peligro que entraña, no sólo de que se siga hundiendo, sino de que las aguas fecales puedan afectar al acuífero que abastece a las fuentes, pudiendo llegar a mezclarse con las aguas limpias.

Alejandro explica el sistema de supervivencia de los renacuajos.
Seguimos la marcha hacia el llamado Orinal de la Zorra, intrigados por tan original topónimo. En medio del camino una charca nos llama la atención. Está llena de redondeles y de renacuajos. Alejandro nos cuenta que, cuando la charca es somera, estos animalillos se entierran en el fondo limoso, formando esos redondeles que vemos, con el objetivo de tener humedad y poder sobrevivir más tiempo hasta que caiga otra lluvia.

Raúl nos cuenta el probable origen del colapso del sumidero y su relación con la evolución del valle de Oter.
Hay una gran roca a la derecha del camino a la que llaman La Peña Carrascosa porque por aquí se va a dicho pueblo. Según nuestros geólogos, es difícil distinguir a simple vista si es una dolomía o una caliza. Trepamos todo el grupo porque en ella está lo que buscamos: El Orinal de la Zorra, un agujero del tamaño de ese recipiente que todos conocemos, que cuando llueve se llena de agua y adquiere un color como el de la orina. Lo de la zorra es porque son frecuentes en el entorno y quizás alguien vería una en la peña...

Aspecto del Orinal de la Zorra a mediados de Mayo, justo después de las lluvias.
Otra foto de familia junto al "Orinal de la Zorra".


Nos quedaba la Fuente del Lagarto, pero ya no vamos porque Dori y Venancio nos esperan en el bar del pueblo y ya nos vamos retrasando. Una vez llegados, sacamos nuestras viandas, nos distribuimos en varias mesas dentro y fuera del local, y como siempre las tortillas, aceitunas y vinos viajan de un lado a otro. Esta vez probamos cuatro variedades: de patata, de boletus, de cebolla y de ajo. No faltó el queso de Oter, un queso artesanal que Dori elabora con leche de sus cabras.

Como ya es tradición, Eduardo nos trajo a probar sus empanadillas y licores.
Tras el ágape, llegan las coplas. Pilar ya trae una parte hecha, y con la ayuda de Enrique y Luisa completan más estrofas. En un periquete ya están listas. ¡A cantarlas! Enrique saca su instrumento y entonamos. Puedes bajarte el PDF con las coplas en este enlace.

Sobre la base de las coplas iniciadas por Pilar, continuamos componiendo entre todos.
La armónica espera, mientras Pilar se asegura de que todos los versos sean octosílabos.
Cantando las coplas que acabamos de escribir.
Al momento llega Tito, un excelente músico de Oter que se anima y trae su violín, Inés le acompaña a la guitarra, Enrique a la armónica, y tocan y cantan rabeladas, jotas y otras canciones de las que han mantenido las rondas en los pueblos de la zona.


Inés a la guitarra, Enrique a la armónica y Tito al violín... ¡Una velada musical de lujo!
Tito nos dejó embelesados.
Tras la velada, algunos se despiden y otros nos quedamos para visitar la cueva de Tito y Meme, donde el vino aún guarda el sabor de antaño.

¡Nos vemos en 2017, en las próximas jornadas de patrimonio de fuente a fuente!

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En este enlace puedes bajarte la imagen JPG (~3 Mb) con el itinerario de fuente a fuente en Oter indicado sobre el mapa topográfico. En este otro enlace puedes ver la ruta en Google Earth, y en este otro enlace puedes descargártela en formato para GPS.

Muchas gracias a Eduardo, Enrique, Fernando, Inés y Luisa por las fotos que han aportado para esta entrada del blog. Inés también ha subido su reportaje fotográfico en este enlace.

10/05/2016

Fuentes y manantiales de Huetos

Crónica de la jornada de patrimonio "De fuente a fuente" en el entorno de Huetos.

Huetos y su vega, en la transición entre paramera y alcarria.
¡Por fin es sábado y ha amanecido con niebla! “Mañanita de niebla, tarde de paseo”. Toda la semana hemos estado siguiendo el pronóstico del tiempo y los augurios al respecto no eran nada buenos para este día. Más de ochenta personas nos reunimos en la plaza de Huetos para iniciar la cuarta jornada de patrimonio que, como en ocasiones anteriores, nos va a llevar de fuente a fuente.

Enrique y Luisa empiezan con las presentaciones de la jornada.
Tras las presentaciones de rigor, Luisa nos habla del origen del nombre de la localidad, y de la picota, de la que hay referencias históricas, pero de la que ya no queda nada más que el recuerdo de quienes vieron sus restos utilizados en alguna construcción. Entre callejas tortuosas de Huetos, una larga hilera de gente. Las nubes acechan desde arriba. En la ermita de San José, la primera parada. Luisa nos habla de la devoción al santo, y de algunas curiosidades al respecto.

La ermita de San José...
...y la Fuente de la Ermita.
La fuente junto a la ermita, ahora de obra y con grifo. Luisa nos habla de antiguas creencias en las propiedades curativas de las aguas. Pecado y enfermedad se consideraban inseparables, por lo que el agua limpiaba pecados y como consecuencia aliviaba o curaba enfermedades. Todavía se conserva hoy en día la palabra “Cura” para nuestro presbítero. Seguimos la marcha, mientras las nubes se van levantando y dejan pasar algunos rayos de sol.

Por el camino, frutales en flor y viñedos verdeciendo.

Enrique nos hace una breve introducción a la geología del entorno de Huetos.
Segunda parada en la presa del Pasadero, que hoy ya no retiene el agua. Los lugareños nos cuentan que la presa actual es resultado de una reparación que se hizo en los años cincuenta, sobre otra obra anterior. Alejandro nos explica cómo las plantas que viven en el agua ensanchan sus hojas para buscar la luz y aprovechar mejor el oxígeno, y cómo las raíces en cambio son muy pequeñitas, pues no necesitan profundizar para encontrar agua.

Alejandro explica las propiedades de las plantas que viven en el agua.
La presilla del Pasadero permitía asegurar agua para el riego de las huertas.
Pasamos por El Pasadero en fila india hasta el otro lado del arroyo. La vegetación nos llama la atención todo el tiempo, los distintos olores, los colores, no sabíamos adónde dirigir la vista y el olfato. Luisa nos invita a que intentemos disfrutar la jornada con los cinco sentidos.

Bordeando los drenajes de los múltiples ojos de agua que hay en la vega.

Alejandro nos ilustra sobre el nombre de muchas florecillas y nos revela que la razón de que haya tanto boj, o buje, como se le llama por estas tierras, es porque necesita sol y humedad, que es justo lo que tiene esta tierra de Huetos.

La cabecera de la vega todavía conserva restos de la toba que la cubría.
¡Cómo iba a faltar! ¡Ahí está la toba! Una roca que ya es como de la familia para los habituales a las jornadas. Si no recuerdo mal, nos la presentó Enrique en la primera jornada de patrimonio, allá por el año 2011, cerca de la laguna de Gárgoles de Arriba y rara es la marcha en la que no la vemos por la zona. Enrique nos habla brevemente de su formación, porque siempre hay alguien nuevo que no se lo sabe. Si quieres ampliar información, en este enlace puedes ver el libro sobre "Las Tobas en España".

Discordancia entre los estratos inclinados de abajo y los horizontales de arriba.
Caminamos de nuevo mirando el paisaje, sobretodo a nuestra derecha: cerros elevados, estratos, rocas, algunos nos fijamos en ellas como si las fuésemos a pintar. En un cerro se ve algo raro: estratos horizontales y otros debajo inclinados, ¡uf! ¿qué habrá pasado? Enrique nos cuenta que eso es una discordancia y cómo pudo formarse.

Un derrumbe reciente, probablemente induciddo por el terremoto de Lorca (mayo de 2011).
En otro monte más cercano, se ve un derrumbe. ¿Se deberá a un terremoto? Enrique nos dice que es posible. La tierra y rocas del derrumbe se ven de un color amarillo-anaranjado y nuestro geólogo nos habla del porqué de los colores de las rocas. Nos hemos quedado muy calladitos escuchándole atentamente y es que siempre habíamos visto rocas de colores y nadie nos había contado porqué era así. Por lo visto, gran parte de la culpa la tiene el oxido de hierro y sus reacciones frente a la humedad.

El manantial de Las Degollás.
Nuevo repecho, esta vez un tanto dificultoso porque el camino está lleno de agua, pero merece la pena el esfuerzo de la subida ya que arriba nos espera un maravilloso paisaje. El paraje se llama “Las Degollás” y la fuente del mismo nombre está en lo más alto. Los más intrépidos suben hasta allí. Esperábamos alguna leyenda o historia sobre tan curioso nombre, pero esta vez Luisa no sabe nada y los hueteños que nos acompañan tampoco.

El viejo lavadero ahora cumple las veces de merendero.
Se va haciendo tarde. Descendemos con cuidado pero avivando el paso. De nuevo al Pasadero, pero esta vez no a la presa, sino en un merendero que se hizo en el antiguo lavadero. Ya no están las pilas de lavar y enjuagar la ropa. La gente emigró, el agua llegó a las casas y ya nadie quería ir a lavar allí. En su lugar hicieron un merendero aprovechando el espacio y la cubierta del viejo lavadero. No serviría para lavar pero seguiría siendo un lugar de encuentro.

"Fin de la ruta", nos anuncia Enrique, que va controlando la hora. Marco, el concejal de cultura de Cifuentes nos invita a la fiesta de los mayos que se celebra en algunas poblaciones del municipio esta misma noche. Luisa nos habla del origen pagano de esta celebración muy relacionado con cultos a la fertilidad de la tierra y la fecundidad de la mujer.

Un trago en la Fuente del Pilón, sedientos después de una mañana de caminata.
Deprisa hacia el pueblo. “Hace hambre”, nuestro estómago ruge un poco. Última parada: La Fuente del Pilón. Situada junto al camino que sale hacia Carrascosa. Está hecha con primor con piedras muy bien labradas y con una bonita letra pone "Año de 1906". Nos cuentan que la fuente es más antigua, así que esa fecha sería de alguna reparación. Se surte de la conocida como Fuente de la Sierra, que aprovecha una surgencia en la Sierra del Pinar, el monte de dolomías cretácicas al sur de Huetos.

Redactando las coplas que narran los hechos del día.
Desbandada y a comer. Algunos ya se despiden. Otros al bar, a sacar las viandas y a tomar algo fresco que al final el sol ha calentado. Después de comer, a componer unas coplas. Nos sentamos junto a Pilar, nuestra coplera, y verso va, verso viene, en un pispás las tenemos compuestas (puedes verlas aquí). Cada cual hace una foto a las coplas con su móvil y todo el mundo a cantar.

Interesante la inscripción a la entrada del cementerio.
Para finalizar, mientras Begoña y Enrique se quedaban cantando habaneras y corridos, algunos fuimos con Luisa y Merce a ver la iglesia de Huetos. Junto a ella, el viejo cementerio, con una losa labrada con una calavera y una inscripción que nos recuerda la fugacidad de la vida.

Inés "cazó" con su cámara a este coleóptero que se alimenta en la flor...
...y esta golondrina recién llegada de África.
El pueblo está lleno. La gente está preparando la decoración de su casa para cuando vengan los mayos esta noche. Algunos nos vamos, pero volveremos luego a participar. Este año es el 20 aniversario de la recuperación de los mayos de Huetos. Enhorabuena a este pueblo que mantiene viva su tradición. Más información en este enlace.

Nuestra nueva cita será en Oter el próxima sábado 28 de mayo, y con ella acabaremos las jornadas de este año que nos llevan de fuente a fuente.

Muchas gracias a Eduardo, Enrique, Inés y Luisa por las fotos.