Próximas actividades

Próximas actividades: XII Camino de la Lana (sábado 18 de octubre); Ferias tradicionales de Cifuentes (viernes 24 a domingo 26 de octubre); Fiestas de Santa Catalina en Ruguilla (sábado 22 y domingo 23 de noviembre).
Mostrando entradas con la etiqueta 2023. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2023. Mostrar todas las entradas

27/01/2024

Crónica de la ruta del zumaque y la sabina albar en Cifuentes

El pasado sábado 11 de noviembre visitamos algunas de las poblaciones de zumaque del entorno de Cifuentes. El plan era hacer una ruta circular de unos 5 km por el norte del pueblo, diseñada para recorrer varias de las pocas masas de zumaque (Rhus coriaria) que tenemos en el municipio y, ya que pasaríamos junto a algunos de los (también pocos) ejemplares de sabina albar que hay en el término de Cifuentes, aprovechar para conocerlos (en otros términos del municipio la sabina albar es más frecuente). En este enlace puedes ver el mapa del recorrido que habíamos planificado y que pusimos en la convocatoria de la actividad. Debido a la lluvia de los últimos días, los campos arados que tocaba atravesar estaban muy embarrados y tuvimos que modificar ligeramente el recorrido. Aún así, hubo quien tuvo la agradable oportunidad de meter la pata hasta el tobillo y más allá.

Presentaciones en la Plaza Mayor de Cifuentes.

Saliendo de Cifuentes hacia Carratienza, y dando a la rotonda frente al cementerio y la ermita de Santa Ana, pudimos ver un sillarejo reciclado en uno de los muros aledaños, con un gran surco curvilíneo de sección triangular. Enrique nos explicó que muy probablemente se utilizara previamente en la jamba del vano de la Puerta de Atienza, que hasta el siglo XIX daba entrada al casco viejo de Cifuentes por la Calle Empedrada. El surco servía para deslizar el extremo del alamud hasta encastrarlo en su mechinal y así poder bloquear la puerta desde dentro al cerrarla. Curiosidades del entorno arquitectónico medieval de Cifuentes...

El muro de piedra con el sillarejo remanente de la Puerta de Atienza.

Continuando hacia Carratienza, paramos junto a la nave y finca de la familia Galán, localmente conocidos como "los Quinitos", a ver nuestra primera sabina albar (Juniperus thurifera) a la derecha del camino. Aquí nos cuentan el significado geobotánico y bioclimático de esta especie relicta del Neógeno (hace más de 3 millones de años) y superviviente de las glaciaciones y los periodos cálidos interglaciales. No lo tuvo fácil para llegar a este siglo XXI.

Al llegar a las masas de zumaque cercanas al basurero vemos que este año se retrasan mucho en echar la hoja.

Cerca del basurero vemos que toda la margen oriental del Barranco de Reomiz está poblada de una densa masa de zumaque. A pesar de la fecha, ya avanzado noviembre, todavía no se han puesto tan rojos como otros años. Probablemente se retrasa la llegada de las bajas temperaturas por culpa del calentamiento global.

(Falta texto y fotos para seguir con la crónica)





15/11/2023

Crónica de la ruta de los chozos de Ruguilla


Hoy visitamos algunos de los chozos construidos en piedra seca y distribuidos por Los Llanos de Ruguilla. Una treintena de personas
estamos bajo el paraguas en La Chorrera de Ruguilla, junto al parque infantil de la chopera, atentos a la presentación de la actividad que nos hacen Enrique y Luisa. Chispea un poco, así que salimos presurosos hacia el paraje de Los Llanos, por el camino de Huetos.

El grupo en marcha hacia los chozos.

Nada que envidiar a los paisajes del norte de España o de la Toscana italiana.

El valle que dejamos a la izquierda nos ofrece un paisaje otoñal espectacular, con las tonalidades de amarillos y verdes de chopos y nogales. Como el suelo está mojado, el olor de las aromáticas nos embriaga. Tomillo, ajedrea, salvia, mejorana… Isabel nos va mostrando las plantas y contando algunas de sus aplicaciones.

Con el calor y la lluvia, algunas plantas se han despistado y se creen que es primavera.

Cuando llegamos al borde superior de la mesetilla de Los Llanos, el camino discurre entre cultivos limitados por vallas de piedra seca y nos fijamos en ellas. Están hechas con lajas grandes en los laterales, con su interior relleno de piedras más pequeñas. Mampostería de piedra colocada en seco, sin argamasa, similar a la que luego veremos en los chozos.

Casi toda la roca que vemos es de toba, y Enrique nos muestra un mapa de los tres tipos de toba que hay en el municipio y dónde está situada cada una, de distinta antigüedad y resistencia, pero con un origen similar a partir de aguas cargadas en carbonato. Muchas de las piedras aprovechadas en la construcción de los vallados y chozos han salido del propio terreno, al ararlo. Todos los fragmentos se aprovechan de una forma u otra, según su tamaño y forma.

Algunos chozos de entrada baja tienen espacio para que varias personas se pongan de pie.

Por el camino aprendemos a distinguir los dos tipos de enebro: el de la miera (frutos rojos y hojas con dos rayas) y el de la ginebra (enebro común, frutos azules y hojas con una raya). También comparamos y diferenciamos la sabina albar de la sabina mora. Cuatro especies de cupresáceas del mismo género Juniperus, adaptadas a las duras condiciones del clima de esta zona, en la transición de la Sierra a la Alcarria.

Entrada al chozo con sillarejo bien escuadrado.

Entre los antiguos cultivos de Los Llanos vemos el primer chozo y enseguida comenzamos a ver varios más. Se trata de construcciones de piedra seca que en otros lugares se llaman chozones, bombos, barracas y otros nombres más, pero en Ruguilla les llaman chozos.
 

Algunos de los chozos permiten alojarse a varias personas.

La mayoría son de planta redondeada subcircular, cubiertos con una falsa cúpula de lajas por aproximación de hiladas en espiral, y también hay algunos de planta rectangular con techo de bóveda apuntada. En general están hechos con mampostería concertada y, para mayor estabilidad, sillarejo hacia la base de muros y bóvedas. Vemos unos pocos, pero empieza a llover más fuerte y con viento racheado, así que decidimos ar por terminada la ruta y tomamos el camino de vuelta hacia Ruguilla. ¡Tendremos que volver otro día para verlos todos con más detalle!

Nada mejor que unas migas recién hechas, suavizadas con uvas y vino de Ruguilla.

Ya en el pueblo nos esperan en la sede de la Asociación Cultural Santa Catalina, donde percibimos el calor de la calefacción y la
agradable acogida que nos dan los vecinos de la asociación. Nos ofrecen ropa seca para que nos cambiemos, y nos terminan de preparar unas migas que resultan estar de rechupete. ¡Muchísimas gracias!

Después de redactar las coplas, unas fotos con el móvil y a compartir para cantarlas todos.

Completamos la comida con lo que hemos traído: pimientos, chorizos y
tortillas de patata, que también repartimos entre todos. Terminamos con postres variados: rosquillas y bizcocho de chocolate de Begoña, chocolate de Enrique, puches y cachos de Isabel, pastas y un buen café de la Asociación Cultural Santa Catalina.

Hoy Enrique se ha traído el rabel, y con ayuda de Isabel, en unos minutos escriben estas coplas sobre lo sucedido durante la jornada para luego cantarlas entre todos como rabeladas a lo pesao:

Coplas de la ruta de los chozos de Ruguilla
Sábado 4 de noviembre de 2023

Hoy es cuatro de noviembre / y hemos quedao en Ruguilla.
Nos van a enseñar los chozos / que tienen en esta villa.

El día amanece gris, / parece que va a llover.
Nos juntamos en el parque, / que ya somos más de diez.

Por el camino de Huetos / empezamos la excursión,
y a media cuesta, la foto, / con paisaje de impresión.

El camino se encarrila / con muros de piedra seca,
y vemos el primer chozo / al terminarse la cuesta.

El viento y la lluvia empiezan, / pero no nos desaniman,
y seguimos nuestra marcha / entre enebros y sabinas.

Vemos romero y tomillo, / ajedrea y mejorana,
espliego y salvia pisamos / que perfuman la mañana.

Enrique explica las tobas, / aceleramos el paso,
quedan más chozos por ver / y hace rasca por Los Llanos.

La estructura de los chozos / nos deja alucinados...
¡Lo que hacían con las piedras / nuestros paisanos de antaño!

Arrecia el viento y la lluvia, / es mejor que nos volvamos.
Recortamos el trayecto, / que ya estamos empapados.

Vemos otro par de chozos, / uno muy elaborado.
Volveremos para ver / lo que nos hemos dejado.

Regresamos hacia el pueblo, / por El Callejón pasamos,
y bajando por Las Cuevas / a La Chorrera llegamos.

Vamos a la Asociación / a calentarnos un rato.
Nos esperan unas migas, / rosquillas, licor y cachos*.

Como hacemos otras veces, / compartimos la comida,
el vino de las bodegas, / el chorizo y la tortilla.
 
Y al acabar la jornada, / el Enrique y la Isabel
nos han escrito estas coplas / para recordarla bien.

Que Ruguilla tiene fama / de músicos y cantores,
y también en las jornadas / guardamos las tradiciones.

Y allá va la despedida, / la que echan en esta zona:
la madre que nos parió / se merece una corona.

Y llegamos al final, / se acabó lo que se daba,
nos vemos con el zumaque / en la próxima jornada.

© Enrique Díaz e Isabel de Toro

* En este enlace puedes ver qué son los cachos y cómo se hacen.

 

 

Los autores de las coplas, cantándolas como rabeladas.

 

A pesar de la lluvia mañanera, hemos disfrutado mucho de todo: compañía, paisaje, aventura, gastronomía local, calor humano y música tradicional. Agradecemos a nuestros guías locales: Miguel, Gema, Merce, Jesús, Inma y sobre todo Isabel.

El recorrido que pensábamos hacer (si no hubiera llovido tanto...) queda disponible en este enlace de la convocatoria de la jornada. Nos veremos de nuevo el sábado 11 en la Ruta por el zumaque y la sabina albar en Cifuentes.