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jueves, 1 de junio de 2017

Fuentes y manantiales de Moranchel

Crónica de la jornada del 27 de mayo de 2017



Bajo un sol de justicia comenzamos la jornada de patrimonio que hoy nos lleva de fuente en fuente por Moranchel. Enrique, Luisa y Alejandro presentan el programa de la jornada. Alberto Díaz, de Moranchel, ha diseñado la ruta.

Comienza la jornada con presentaciones y avisos.
A la primera fuente la llaman la Fuente Nueva... ¡aunque ya cuenta con sesenta años! Fue costeada por la Diputación de Guadalajara en 1957. Tiene un pilón de forma similar al de la Fuente de los Tres Caños de Gárgoles de Arriba, allí también conocida entonces como la Fuente Nueva, y que vimos en la jornada anterior, pero aquí es más reducido y situado en la zona para uso humano. Un murete lo separa de los abrevaderos para los animales.

La Fuente Nueva de Moranchel.
Ya casi saliendo del pueblo, junto a las cuevas encontramos una fuente especial, la Fuente de Asun que, a pesar del gran chorro de agua, no podemos beberla… porque es un trampantojo. ¡Parece tan real!

La Fuente de Asun invita a beber...
Salimos al campo y a unos quinientos metros nos cuentan los mayores que estaban Las Fuentezuelas, unas fuentes que manaban cerca del muladar y que por salubridad no se podía beber de ellas. Hoy en día están medio tapadas y ya no manan.

De las Fontezuelas al Chorrón, aunque ya ni están ni son.
Pasamos cerca de donde estuvo el manantial del Chorrón, que debió tener un buen caudal a juzgar por su nombre, y camino adelante llegamos junto a un barranco donde estuvo la Fuente de La Peña Rodá y que fue tapada. Hoy ya no existe ninguna de las dos, debido a las modificaciones hechas al terreno tras la concentración parcelaria.

Bajando hacia la Juan Malena.
Llegamos a la Juan Malena, una fuente de extraño nombre. Luisa nos cuenta que hay varias fuentes y manantiales en la zona con el nombre de “la Juan” y que derivan del latín y castellano antiguo “la font”. Después, la f pasó a h y sería “la hont”, de donde también viene el término hontanar. Después, por influencia sefardí, la h se aspira y sonaría “la jon”, y de ahí pasaría a “la juan” en la actualidad.

Uno de los manantiales de la Juan Malena.
Luisa nos cuenta su hipótesis de evolución fonética.
Alejandro nos habla de la vegetación del entorno: el lampazo, una planta con grandes hojas que se pueden comer en ensalada, el escaramujo o rosal silvestre, y otras muchas. A lo largo del camino nos seguía ilustrando sobre el género de las flores: masculinas, femeninas o las dos a la vez.



Enrique nos explica el origen de los conglomerados y areniscas, y cómo se formaron y erosionaron para dar lugar a los relieves del entorno. Vamos por un frondoso valle aromatizado por el tomillo que está en plena flor y que vamos pisando. El sol pega fuerte, aunque una ligera brisa nos alivia un poco del calor. Por el camino, Alejandro nos muestra la celidonia, una planta cuyas hojas segregan un aceite y que por eso se usaban como mecha de candil.

A sus 84 años, Francisco tiene muchas historias que contarnos junto al corral.
Pasamos junto al Corral del tío Jesús, el abuelo de Alberto, y Felipe y Francisco nos hablan de la importancia que en otro tiempo tuvo la ganadería en Moranchel.

El antiguo tejar de Moranchel.
El sol calienta cada vez más y se deja sentir fuerte sobre la piel. A nuestra derecha, las ruinas de un tejar, y junto a él estuvo la Fuente de los Tejeros, que ya no mana. Luisa nos cuenta cómo se elaboraban las tejas. Era un oficio nómada, pues los tejeros venían de Valencia y se establecían en la casa unos meses hasta terminar su labor.
 
El grupo camina por la vega hacia las choperas de la ribera del Tajuña.
Felipe nos cuenta anécdotas y recuerdos sobre las fuentes.
Al aproximarnos al pueblo, algunos se van y otros continuamos la ruta para ver la Fuente del Cura, dónde hubo un antiguo lavadero muy apreciado por las mujeres porque el agua salía templada en invierno y en verano.

El equiseto es una reliquia botánica de otras eras geológicas.
Alejandro nos habla del equiseto, también llamado cola de caballo, una planta que no ha evolucionado desde el Carbonífero y que ofrece grandes propiedades medicinales.

La chopera junto al río guarda algunos rincones acogedores.
Subimos la ladera hacia el pueblo y llegamos a varias pozas en Las Despederas, donde hubo huertos en otro tiempo y hoy hay una buena chopera.

Las balsas de Las Despederas sirvieron para regar los huertos aledaños.
El grupo de camino a la última fuente.
Y por último, la Fuente Vieja, llamada también la Fuente de Matalovivo, mencionada en las Relaciones de Felipe II relativas a Cifuentes. Es curioso que, con todas las fuentes que tiene Cifuentes, mencionaran expresamente esta otra fuente que está en Moranchel. En este documento del siglo XVI decían que en la fuente moría todo organismo que caía en ella, y por el contrario que sus aguas servían para curar a las personas.

La caseta con la captación de agua para abastecimiento de Moranchel.
La fuente antigua de obra ya no existe. Ahora sólo hay una teja que recoge el agua del rebosadero de la captación de la que se abastece el pueblo hoy en día. Con este sobrante se riegan algunos huertos de la vega cercana.

Felipe nos había desbrozado la Fuente Vieja para que pudiéramos apreciar su aspecto original.
Llegamos al pueblo y, como en otras ocasiones, Ángel Luis y Miguel nos ofrecen queso, miel y un rico y refrescante vino de Gárgoles que entra con facilidad... ¡Muchas gracias!

Vino y queso frescos para un descanso merecido.
Unos comemos en la terraza del bar del pueblo que amablemente nos abre Rimun, y otros en el Centro Social, aunque después del magnífico aperitivo, y con el calor que hace, no tenemos tanto apetito. Después de comer nos juntamos todos en el Centro Social y entre varios escribimos unas coplas sobre las fuentes y anécdotas vividas durante el día (puedes bajártelas en este enlace). Las cantamos, como siempre, al ritmo del rabel de Enrique, esta vez acompañado de Carlos, que ya va haciendo “sus pinitos”.

Cantando las coplas de la jornada acompañadas de los rabeles.
Después, un paseo por el pueblo para ver más trampantojos de Asun. Menos mal que ya estamos llenos… ¡Los pasteles de su panadería son irresistibles! Nos hacemos fotos ahí y también junto la casa de la calle Buscarruido, donde Asun recoge elementos y objetos de antaño.

Por hoy se termina la jornada de fuentes, pero el 24 de junio nos veremos en Ruguilla. Nuestra cita será también para salir a las 9:30 de Cifuentes o a las 10:00 de Ruguilla. Adelantamos la hora porque otra vez nos espera calor.

¡Muchas gracias a Carlos, Eduardo, Gaspar y Maripaz por sus fotos!

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