Próximas actividades

Próxima actividad: Excursiones geológicas mañaneras (2, 7 y 9 de agosto).

miércoles, 18 de julio de 2018

Noche de estrellas en Cifuentes

Un aspecto importante del patrimonio natural del que disfrutamos sin darnos cuenta es todo lo que vemos en el cielo nocturno, o sea, las estrellas, los planetas y nuestro satélite la Luna. También lo que vemos menos frecuentemente, como las "estrellas fugaces" y los cometas. Aparte, claro está, del Sol, sin el cual la vida en la Tierra no habría podido surgir y ahora no estaría yo aquí contandoos nada...


Nuestro planeta la Tierra es sólo una ínfima parte del sistema solar.
El año 2009 fue declarado por la UNESCO como Año Internacional de la Astronomía, y una de las actividades que se promovieron entonces con motivo de ello fueron charlas divulgativas.

Los eventos celebrados descubrieron para muchos un mundo espectacular en el firmamento nocturno.
Después de haber estado trabajando cuatro años en el Laboratorio de Geología Planetaria del Centro de Astrobiología (2000 a 2003), había comprobado que todavía hay muchas personas que no saben qué son realmente las "estrellas fugaces" y cuál es su origen. Es más, a pesar de ser relativamente predecibles y de su interesante relación con el origen del sistema solar, demasiadas personas creen en su carácter mágico, sin conocer los espectaculares procesos asociados a su formación. Un regalo de la naturaleza de esas proporciones no merece ser ignorado.

Cielo nocturno con una perseida, desde el Torcal de Antequera (Málaga)
Decidí entonces preparar una presentación digital y ofrecer una charla audiovisual a quien estuviera dispuesto a ver y escuchar sobre el tema. El resultado han sido las 17 presentaciones que he dado los últimos 9 años en la zona:


Bueno, pues como véis, este año 2018 también toca: nos vemos el viernes 10 en el claustro de Santo Domingo de Cifuentes a las 11 de la noche, y luego, al acabar la charla, iremos a un claro cerca de Val de San García a ver la "lluvia de estrellas fugaces" en directo.

No olvides traer algo de ropa de abrigo, una esterilla para tumbarte, una almohada o cojín, y muchas ganas de disfrutar.

¡Os esperamos!

Cartel de la actividad para este verano de 2018.

 Documentación:
- Folleto sobre los asteroides (1,45 Mb) ¿Tienen alguna relación con los meteoritos?
- Folleto sobre astronomía vs astrología (1,07 Mb) ¡Ah! Pero... ¿no es lo mismo?
- Video sobre las Perseidas y su observación en 2016, pero no cambia mucho de un año a otro...


martes, 17 de julio de 2018

Excursiones geológicas mañaneras (segunda edición)

¿Has subido ya a las Tetas de Viana? ¿Conoces los pequeños cañones que hay cerca de Cifuentes? Este mes de agosto vamos a hacer unas cuantas excursiones por el entorno de Cifuentes para conocer algunos de los lugares con relieves más raros y valiosos que hay por aquí, una pequeña parte de nuestro patrimonio geológico.
Cartel con la convocatoria.
Para ello, como dice el cartel, queremos aprovechar las pocas horas de fresca que nos ofrecen estos días de agosto. O sea, que si realmente te interesa esto del patrimonio natural (1), tendrás que madrugar, porque salimos a las 8 de la mañana. La idea es estar de vuelta hacia las 12 del mediodía, antes de que empiece a apretar el calor fuerte, y así tener tiempo para preparar la comida, darnos un baño en la piscina o bajar al bar a tomar el aperitivo.
Tramo empedrado del antiguo camino de Las Inviernas a El Sotillo.
¿Cuál es el PROGRAMA?
Como verás, el programa está fríamente calculado para que veamos morfologías erosivas en rocas carbonáticas (aunque lo parezca, no es ningún insulto encubierto). En concreto, esto es lo que veremos:
Jueves 2: El Ceño del Moro
Se trata de un pequeño cañón en rocas dolomíticas cretácicas, que termina en un estrecho desfiladero. El rincón es majestuoso por lo espectacular de los cortados, aunque algo difícil de acceder. Pero lo conseguiremos. El año pasado esta fue una de las salidas más elogiadas, y algunas personas se quedaron con las ganas de ir, así que este año repetimos. Son unos 4 km de recorrido.
Martes 7: La Cueva de la Mora y los Frailes del Sotillo
Junto al antiguo camino de Las Inviernas a El Sotillo también se esconde un pequeño cañón en dolomías cretácicas, y una interesante cueva. Por el camino podremos apreciar la excelente labor de empedrado que convierte a este camino tradicional de herradura en patrimonio cultural a conservar. Algo más abajo, nos esperan unos "frailes" muy peculiares. Son unos 7 km de recorrido.
Jueves 9: Las Tetas de Viana
"...que muchos las ven, y pocos las maman". Símbolo emblemático de la Alcarria Alta, estos dos cerros son testigos de una interesante historia geológica que ha condicionado el poblamiento humano de la zona. Una historia de millones de años, que nos habla del levantamiento de las montañas de la Cordillera Ibérica y de cambios climáticos. Son unos 6 km de recorrido. Curiosamente, el sustrato de la cima está hecho de fósiles calcáreos. ¿Sabes por qué?
Los Frailes del Sotillo surgen del paisaje como personajes de un sueño.
Además, como en el campo no solo hay piedras, intentaremos aprovechar para aprender a reconocer árboles y arbustos, y también a identificar la presencia de algunos animales. No vamos de safarí, pero sí podría considerarse un recorrido naturalista guiado (dizque parece que pudiera serlo).
ATENCIÓN: La salida (previa concentración a las 8 am) la haremos en coches desde la puerta del convento de Santo Domingo de Cifuentes, con idea de acercarnos a los lugares, aparcar y luego hacer un recorrido andando de unos pocos kilómetros. Recomendamos sensatez y en consecuencia llevar calzado cerrado y con huella, pantalón largo, gorra o sombrero, crema para el sol, etc. Algunos tramos tienen cierta dificultad, pero todos los hemos hecho con niños y, la verdad, no conseguimos deshacernos de ellos. Por último, esta actividad la hacemos para dar a conocer el patrimonio de todos, porque solo se ama lo que se conoce, así que la actividad es gratuita y no hace falta apuntarse. De hecho, igual vamos a hacerla aunque seamos tres.
(1) Sí, aunque parezca increible, todavía quedan personas a las que no les importa madrugar alguna vez en vacaciones, incluso para ver cosas con nombres como cavidades kársticas, espeleotemas parietales, o fósiles calcáreos.

jueves, 5 de julio de 2018

Crónica de la jornada de Torrecuadradilla a Val de San García


Hoy sábado 23 de junio estamos en Torrecuadradilla para dar comienzo a la quinta y última jornada de patrimonio del presente año que nos llevará hasta Val de San García. Empezamos con un magnífico desayuno que nos ofrecen los vecinos de Torrecuadradilla en su bar: café y bollería variada para emprender con fuerza el camino. ¡Riquísimo todo! Nos comentan que, en otros tiempos, el local era utilizado como salón de baile.

Nada mejor que un buen desayuno para empezar la jornada con energías.

Empezamos las presentaciones a la sombra, que el calor ya arrecia.
La previsión de intenso calor veraniego hace que algunos participantes habituales se excusen y que hoy no pasemos de cuarenta personas. Raúl y Luisa hacen las presentaciones de rigor y empezamos la visita guiada por Torrecuadradilla, acompañados de su alcalde y de varios vecinos y vecinas que nos van contando cosas de la localidad.

La iglesia de San Miguel Arcángel mantiene el cementerio adyacente.
En la Fuente Nueva rellenamos botellas y cantimploras para el camino.
Torrecuadradilla fue un pueblo eminentemente ganadero y maderero, en especial de sabina albar, y también fue abundante el cereal. Antiguamente, los vecinos recorrían el camino a Cifuentes para vender la leña recogida en su término, y para comprar lo que se necesitase.

Informada por Aniceta, Luisa nos cuenta que la iglesia del pueblo está dedicada a San Miguel Arcángel, aunque no se celebra. En cambio, el patrón es San Gil y su festividad se celebra el 1 de septiembre, junto con las celebraciones religiosas en torno a la Virgen de la Salud, de la que tienen dos imágenes, una que se queda en el templo para la exposición y adoración, y otra que pesa menos y se utiliza en las procesiones. Según Ambrosia, los mayores del pueblo contaban que el santuario de la Virgen de la Salud que hoy está en Barbatona había estado con anterioridad en Torrecuadradilla, pero que un buen día llegaron del Obispado de Sigüenza, se llevaron su Virgen y la instalaron en Barbatona.

Fachadas decoradas en Torrecuadradilla.
Vemos dos casas con pinturas en las fachadas, una con rosetas y un martillo y una paleta de albañil y la de al lado simulando columnas. Es posible que el albañil-artista fuera Lorenzo Vicente, el mismo que pintó también varias fachadas de Val de San García, pues son similares y las fechas son bastante cercanas. Las gallinas caminan libremente por Torrecuadradilla.

La Fuente Nueva de Torrecuadradilla.
La Fuente Nueva está a la entrada del pueblo y se llama así en contraposición a la Fuente Vieja, que está en el otro extremo del pueblo. El agua de la Fuente Nueva viene de Los Villares, lugar por el que luego pasaremos. La fuente tiene unas caras esculpidas que hicieron hace pocos años a imitación de otras que la fuente tenía antiguamente. El agua sobrante va al lavadero y de ahí a los huertos. ¡Qué suerte tienen en este pueblo con los huertos tan cerca de las viviendas! Desde ahí vemos las eras con sus “casillos” para guardar los aperos, y a lo lejos vemos la ermita de Santa Ana en ruinas. Nos cuentan que lleva así desde la guerra civil en la que se destruyó.

Raúl va explicando el porqué de la disposición de las rocas.
Mientras sea a la sombra... ¡puede enrollarse lo que quiera!
Emprendemos el camino y pronto hacemos paradas para ver las enormes sabinas y la dirección de los pliegues en unas rocas.Volvemos a parar un poco más adelante y Raúl, muy didáctico con sus cartulinas y su “power point manual”, nos cuenta en detalle como se colocaron los estratos y que pasó para que ahora tengamos las formas de relieve actuales. Nos habla de pliegues y de trenes de pliegues, de sinclinales y anticlinales, y de antiformas y sinformas. Se oyen unos pájaros y Fernando nos habla de lo cuco que es el cuco, valga la redundancia, y de otro pájaro todavía más pícaro, que es el críalo.

Se empiezan a atisbar algunos repechos de consideración.
Algunas de las sabinas del camino son impresionantes.
La Fuente de Los Villares llama la atención y calma la sed.
Ni una nube en el cielo despejado. El sol calienta bastante. Una fuente con un gran abrevadero nos refresca: es la Fuente de Los Villares. Muy cerca, hacemos una parada bajo una gran sabina situada al pie de la sierra, conocida como La Sabina Pie la Sierra. A partir de ahí caminamos cuesta arriba hacia los generadores.Varias parideras nos indican que el ganado tuvo su importancia. Hoy en día se encuentran abandonadas. Los tejados se hunden y les roban las tejas, en especial si son tejas viejas.


Nos sorprende la frondosa vegetación. Como ha llovido tanto estos días de atrás, hay flores por doquier. Flor Budia, bióloga que nos acompaña hoy en la ruta, nos cuenta una cosa muy curiosa de los gamones: no se podían coger hasta octubre, que se recogían las hojas ya secas, se cocían y se les daban de comer a los cerdos, pues se tenía la creencia de que los cerdos que comían gamones daban mejores jamones. También sus raíces tienen propiedades medicinales.

Flor nos explica la tradición de cebar a los cerdos con gamón.
Atravesamos entre los aerogeneradores y llegamos a una laguna de las que hacían los pastores para que bebiera el ganado. Hoy son los cazadores los que la mantienen para atraer sus presas. En su entorno vemos una piedra de sal que nos confirma la sospecha.

La laguna y la piedra de sal atraen las presas a los cazadores.


El valle de Val de San García se nos ofrece vistoso.
Un repecho más y comenzamos la bajada entre piedras sueltas hasta dar vista a Val de San García. ¡Qué bonito se ve ahí, en su valle! La caminata va siendo dura, pero el paisaje merece la pena.

El antiguo camino de herradura que baja al pueblo.
En Val de San García, como de costumbre, nos espera Miguel con su miel, queso y también agua fresquita y tinto de verano. Los vehículos del Ayuntamiento de Cifuentes devuelven a los conductores a Torrecuadradilla para recoger sus coches. Mientras, los demás nos vamos acomodando en el Centro Social de Val de San García y vamos sacando aperitivos y viandas. Tortillas, quesos, jamones, embutido de venado y otros manjares circulan de mesa en mesa. A los postres, las empanadillas de Eduardo y Luisa, y esta vez un nuevo postre que ha elaborado Isabel de Ruguilla: unas deliciosas galletas con coco. Y como remate, el licor de Morillejo, que no podía faltar.

La tradicional comida compartida, esta vez en el centro social de Val.
Hace calor y casi no nos atrevemos a salir a la calle. Por fin, arrancamos y nos vamos con Luisa de visita guiada por esta pequeña y bonita localidad. La iglesia, dedicada a San Pedro Ad Vincula, con su barbacana y pequeño atrio.

La iglesia de San Pedro Ad Vincula (encadenado).
Cerca hay casas con dinteles esculpidos y fachadas con decoraciones pintadas. Es un pueblo que sorprende. 

Fachada decorada en Val.
Bajamos y vemos el lavadero viejo y también el nuevo. Aquí Isabel nos canta una nana, que escuchamos con agrado a la sombra y cobijo del pequeño edificio. El agua ya no mana aquí desde hace mucho.

El lavadero nuevo en Val.
 

Componemos las coplas que narran nuestra jornada y los avatares del día.
De vuelta al Centro Social, componemos unas coplas sobre la jornada de hoy. Echamos de menos a Pilar, de Masegoso, que suele traer las coplas ya medio hechas. Tampoco está Enrique como profe de rabel, y de sus alumnas sólo está Luisa, que hoy debuta en solitario. Puedes descargarte las coplas en PDF en este enlace.

Animada por sus compañeras, Luisa acompaña las coplas con el rabel.
Y terminamos, un poco tristes porque las jornadas de patrimonio de este año acaban hoy, pero pronto nos veremos de nuevo en la Ruta de La Lana, que como siempre será en octubre.

Con las rabeladas pretendemos recuperar la tradición.







Agradecemos a todas las personas que colaboran con su tiempo, dedicación y esfuerzo para que estas jornadas salgan bien. Al Ayuntamiento de Cifuentes y todo el personal que desinteresadamente se vuelcan en esta actividad. A los alcaldes pedáneos y vecinos de los pueblos del municipio de Cifuentes, así como a los de los pueblos de partida: Masegoso, Solanillos del Extremo, Canredondo, Morillejo y Torrecuadradilla. En esta última jornada estuvieron con los vehículos PENGua José Luís Tenorio, que nos siguió todo el recorrido, y ya en Val estuvieron además Tere y Chelis para regresar a los conductores. De Torrecuadradilla damos las gracias a Rafa Rodrigo, su alcalde, y también a Juan Camacho y a la concejala Juana Camacho, que prepararon el desayuno y nos acompañaron en la visita por su pueblo. También damos las gracias a Chus,  Aniceta, José Luís, María Luisa y otros vecinos que fueron nuestros informantes en la preparación de la visita guiada a esta localidad. De Val damos las gracias a José Agustín, por su entrevista en la radio y por gestionar que nos abriesen el centro social, y a los "Val-ientes" vecinos que nos recibieron y nos atendieron en todo momento, facilitando la visita al pueblo. También a Félix, el cura párroco, que nos facilitó la llave de la iglesia. Como siempre, agradecemos su labor a Raúl, a Fernando y a Luisa, que nos ayudaron a aprender un poco más sobre el entorno natural y cultural de estas localidades, y a Isabel de Ruguilla que como siempre nos ayuda a descubrir alguna utilidad de las plantas y nos anima con sus canciones. Agradecemos a Enrique la preparación y edición del blog, ya que esta vez no pudo venir y se quedó con las ganas de acompañar las coplas con el rabel. Y por último, a los fotógrafos: Fernando, Eduardo, Mari Paz, José Luis Tenorio y Gaspar.

sábado, 16 de junio de 2018

De Torrecuadradilla a Val de San García

El próximo sábado 23 de junio tendrá lugar la quinta y última Jornada de Patrimonio prevista para este año 2018 por el Ayuntamiento de Cifuentes, recorriendo una de las variantes del antiguo camino de Torrecuadradilla a Val de San García. Se trata de una ruta por las estribaciones de la Cordillera Ibérica, en la que atravesaremos sabinares, pinares y encinares de paramera y relieves asociados al plegamiento y formación de este sistema montañoso.
 

Esquema del recorrido de Torrecuadradilla a Val de San García en el mapa del IGN de hace un siglo.
Esta quinta jornada comenzará en el bar de Torrecuadradilla a las 9:00, pasando a continuación a una breve visita guiada por el pueblo. Antes, a las 8:30, está prevista la salida de la Plaza Mayor de Cifuentes para aquellos que quieran compartir vehículo. A las 9:30 será la salida andando hacia Val de San García. La llegada será sobre las 14:00, visitando antes y después de comer algunos lugares de interés por el camino y en el Val. Una empresa de apicultores locales invitará a una degustación de sus productos, y a continuación los participantes que lo deseen podrán comer en el centro social con lo que hayan traído. En Cifuentes y Sacecorbo hay restaurantes que ofrecen buen menú a buenos precios.
Perfil del recorrido (escala vertical exagerada).
La distancia total del recorrido es de unos 10 km de dificultad media, por caminos y sendas de tierra y grava, con pendiente fuerte en algún tramo, tanto de subida como de bajada. En algunos tramos hay abundante piedra suelta y deberemos caminar con mucho cuidado para no tropezar o resbalar.
Una vez en Val de San García, se transportará a los conductores de vuelta a Torrecuadradilla para recoger sus coches, y se coordinará el transporte de vuelta para las personas de Torrecuadradilla que lo deséen. Se recomienda llevar calzado adecuado, gorra y protección solar o para la lluvia, así como agua y algún tentempié. Predicción del tiempo atmosférico disponible en este enlace.

Cartel con el programa específico de esta quinta jornada de 2018.
Se trata de una actividad gratuita organizada por el Ayuntamiento de Cifuentes en colaboración con el Ayuntamiento de Torrecuadradilla, y las vecinas y vecinos de Torrecuadradilla y de Val de San García. Para participar no hace falta reservar. Dado el tamaño del grupo y los conflictos generados en anteriores ocasiones, no se admiten perros en la actividad.

Para obtener más información se recomienda llamar al teléfono 949810833 en horario de apertura de la Oficina de Turismo de Cifuentes: sábados de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00, y domingos y festivos de 11:00 a 14:00. También puedes escribir al correo electrónico: turismo@cifuentes.es


Documentación disponible:

- Folleto (díptico) con el programa de la actividad y mapa del recorrido (PDF de 700 Kb).


- Cartel para imprimir, con el programa general de jornadas de patrimonio para 2018, en formato PDF (290 Kb) y en formato JPG (1 Mb).


- Cartel para imprimir, con el programa específico de esta jornada de Torrecuadradilla a Val de San García, en formato PDF (230 Kb).

- Archivo KML del recorrido (para ver con GoogleEarth, GoogleMaps u otros geolocalizadores).
- Programa de radio de 12 minutos emitido en la Cadena SER y dedicado a esta Jornada de Patrimonio de Cifuentes, El Rincón Verde, emitido el viernes 22 de junio. Gracias a Fernando por el programa y a José Agustín, alcalde de Val de San García, por participar en él.

lunes, 4 de junio de 2018

Crónica de la jornada de Morillejo a Carrascosa de Tajo


Después de más de un mes con lluvias, estamos hoy 26 de mayo en Morillejo para dar comienzo a la cuarta jornada de patrimonio que organiza el Ayuntamiento de Cifuentes el presente año y que nos llevará hasta Carrascosa de Tajo.
Muchos participantes en este día que amanece fresco y nublado.
El comienzo no puede ser mejor, con un desayuno que nos ofrecen los vecinos de Morillejo en la plaza y en el bar: café, chocolate y bizcochos para emprender con fuerza el camino. ¡Riquísimo todo! ¡Un hurra para los cocineros y cocineras! ¡El chocolate está de primera!

Dos de las tres "culpables" de que el chocolate estuviera tan bueno...
... y algunos de los que dieron buena cuenta de él.
Hacemos recuento de los presentes y somos casi setenta. Enrique y Luisa hacen las presentaciones de rigor y empezamos la visita guiada al pueblo, acompañados también de bastantes vecinos y vecinas de Morillejo.
Introducción y presentaciones mientras vamos desayunando.
Comenzamos en la Plaza Mayor, donde nos sorprende una casona que en su día, como nos indica una placa, perteneció a “don Francisco Antonio Ardiz, escribano de su Magestad”. A este cargo se accedía por oposición y hoy se equipara al de notario.


Morillejo ha sido y sigue siendo conocido en toda la comarca por su orujo. Antiguamente, los vecinos recorrían los caminos para vender el aguardiente o para cambiarlo por cereal, que en Morillejo era escaso. Gerardo está orgulloso del suyo y se ofrece a enseñarnos su cocedero. Así llaman en Morillejo a una casita, a veces con cueva al fondo, donde se elabora y se almacenan el vino y el aguardiente. Gerardo nos explica el proceso para la destilación del afamado orujo y nos muestra su alambique.

Orgulloso de su saber hacer, Gerardo nos muestra su alambique.
Luisa nos espera a las afueras del pueblo, desde donde vemos las “cortes”, que son los lugares donde antaño guardaban los cochinos (las porquerizas). Enfrente está La Solana, que es la ladera sur de un cerro por donde transcurría el camino romano utilizado hasta hace poco para unir Morillejo con el Tajo, pero que ahora está prácticamente borrado por una enorme cicatriz resultado de las obras recientes para un acueducto y tendido eléctrico. ¡Nos roban los caminos!


Luisa nos guía por su pueblo. Hay tantas cosas que nos quiere contar...
Bordeamos el pueblo y vemos algunas cuevas-bodega en la calle de abajo, con la vivienda por encima. Un sistema que los árabes ya utilizaban. Miramos hacia el horizonte y ahí están majestuosas las Tetas de Viana, un par de cerros que, como dice el refrán, “muchos las ven y pocos las maman”. Como hay nubes que presagian lluvia, Luisa nos recomienda fijarnos en ellas, pues otro refrán dice que “cuando las Tetas se ponen la toca, Morillejo, Azañón y Viana como una sopa”.


Bordeamos Morillejo, con las Tetas de Viana al fondo.
Nos sorprende el relieve del horizonte y Enrique nos explica el porqué de este paisaje, donde los ríos han ido socavando la roca caliza del páramo alcarreño para ir abriéndose paso hasta las estribaciones de la sierra. Técnicamente, las Tetas de Viana son dos cerros testigo que, junto con el páramo alcarreño del que son continuación, son testimonio de hasta dónde llegó el relleno de la cuenca cenozoica del Tajo hace unos pocos millones de años.


Seguimos por las calles de Morillejo hacia la iglesia. Desde la barbacana vemos una casa con escudo que perteneció a una familia procedente de El Almiñé (Burgos) y de la que uno de sus miembros fue Caballero de la Órden de Santiago. Ya en la iglesia, admiramos el retablo barroco que fue pintado y dorado a expensas de D. Francisco Antonio Ardiz, según ha quedado inscrito en la cornisa del propio retablo. Luisa nos muestra una fotografía de un retablo anterior, fechado en el siglo XVI y pintado por Gaspar Becerra, en el que vemos una virgen jovencísima y embarazada. Una auténtica joya que lució durante un tiempo en la ermita y que más tarde pasó al Museo Diocesano de Sigüenza, donde hoy en día está expuesto y podemos admirarlo.


Tras su restauración, el órgano de Morillejo cumple su papel una vez al año.
Otra joya de esta iglesia es su órgano barroco, que hoy en día suena gracias a la iniciativa de unos vecinos y a un organista valenciano que lo reparó hace unos treinta años. Hoy está declarado como uno de los órganos singulares de Castilla La Mancha y todos los años, en el mes de julio, se ofrece un concierto.


Foto de una parte de "la familia" a la salida del pueblo.
Vamos bajando hacia la ermita y la fuente.
Salimos del pueblo impregnados por el olor de las flores y el goce de la vista, ¡qué maravilla, cómo está el campo! Dejamos atrás el cementerio y a nuestra izquierda unas cuevas-bodega. La ermita del siglo XIII se derrumbó por desuso y falta de mantenimiento debidos a la emigración en los años sesenta.
Las Tetas, la ermita y el Castillo nos marcan el recorrido.
Interior de la ermita de San Juan de Jerusalén...
...y exterior de la ermita, restaurada hace pocos años.
En los documentos se denomina de San Juan de Jerusalén, aunque sobre la puerta, en una plaquita cerámica, podemos leer “Hermita de Jerusalén”. Es de estilo cisterciense, como el Monasterio de Óvila, y en ella se celebraba la Semana Santa de Morillejo. Hoy en día, después de su restauración en 2007, se celebran dos misas al año por los difuntos de la localidad.


Alejandro nos explica que no todo en la naturaleza es armonía...
Junto a la ermita se desarrolla “una verdadera batalla campal”. Alejandro nos cuenta cómo las flores rivalizan por ocupar el espacio y por atraer a los insectos para que las polinicen.


... y le escuchamos mientras el sol se va abriendo hueco entre las nubes.
Desde la ermita vemos “el Castillo” una roca denominada así por su aspecto de fortaleza inexpugnable. No hay constancia de que allí hubiera realmente un castillo, pero es un lugar entrañable y querido por los vecinos, testigo de juegos y de amoríos.

Sobre un mar de hierba con olas de flores...


...vamos bajando de la ermita a la fuente.
Bajando un poco está La Fuente, llamada así, simplemente, por ser la primera y la única fuente de obra que hubo en un primer momento y durante mucho tiempo, pues es una fuente de origen romano. Gracias a las lluvias copiosas de estos últimos días, hoy la vemos manar como no lo hacía hace años. ¡Da gusto ver los tres chorros! Junto a ella está el lavadero. Gerardo y Luisa nos cuentan que, hasta hace poco, en las bodas de Morillejo era costumbre bajar a los novios montados en caballería y lavarles la cara con el agua de la fuente. Probablemente sea un relicto de alguna antigua creencia de que ello traería fertilidad a la pareja. Gerardo nos cuenta que a él se lo hicieron, pero lo vio como una simple broma. Felipa nos cuenta que ella, tras el lavado de cara, subió al pueblo montada en la mula y sin parar de cantar jotas.


Escarpes y farallones calizos por el camino.
A lo largo del camino de bajada hacia el río Tajo vemos algunas parideras. El ganado, junto con los viñedos y olivos, ha sido la principal fuente de riqueza de este pueblo.


En la ladera junto a la carretera crecen lirios, margaritas, cardos y un sin fin de plantas multicolores. Alejandro nos habla del cardo mariano (Silybum marianum), una planta con propiedades curativas. Según cuenta la leyenda, la Virgen iba caminando a Egipto, el niño tenía hambre y su madre le estaba amamantando, cuando se le escapó algo de leche que cayó sobre el cardo, que por eso tiene manchas blancas. La infusión de esta planta es buena para el hígado.


Desde El Hondo tomamos una pista asfaltada, el antiguo Camino de la Barca, que conducía a la balsa por la que una barcaza permitía cruzar el río Tajo, y que hoy en día lleva a la nueva presa y central hidroeléctrica. A nuestra izquierda hay algún viñedo y el barranco que nos acompaña hasta el río. Nos paramos para ver otra planta, la dedalera negra o Digitalis obscura, que tiene propiedades narcóticas y medicinales.


Manolo descubre tres pequeñas surgencias de agua en la propia calera.
Por la pista asfaltada llegamos a la altura de la calera, un antiguo horno de cal que algunos suben a ver con Enrique, y otros se quedan con Luisa. Ambos nos explican cómo y para qué se utilizaba. Nos hemos pasado de largo las ruinas del Molino de la Calera, probablemente utilizado para moler, entre otras cosas, la piedra de cal que se obtenía en la calera.


Enrique explica los pasos previos para la elaboración de la cal.
Al otro lado del barranco vemos el tejar. Los tejeros venían en verano cada año de Valencia y se establecían en el tejar durante el tiempo que duraba su trabajo. Hace unos años nos contaron en otra jornada de patrimonio que, en Villanueva, la mujer de la casa que encargaba las tejas era la que daba la forma a las planchas de barro, utilizando sus muslos como molde.


Alguien nos indica que levantemos la vista al cielo y vemos cómo un buitre sobrevuela nuestras cabezas. Cada día suelen hacer el recorrido desde los escarpes del Alto Tajo hacia las poblaciones del entorno.


Observando al buitre que nos observa.
Por el camino, en unos conglomerados, Enrique nos explica el transporte del sedimento en los ríos y cómo se forman los cantos rodados de estas rocas. Observando cómo están dispuestos, imbricados unos sobre otros, podemos saber la dirección que llevaba la corriente.


Explicaciones junto al río Tajo.
Llegamos al río Tajo. Se oye el ruido de la central hidroeléctrica. Junto a las ruinas del puente romano de Murel nos hablan de la importancia de este puente a lo largo de la historia, en época romana y especialmente durante el siglo XVI. Del molino harinero y de la antigua presa sólo quedan las fotos que Luisa nos muestra. Todo ello lo han destruido para la construcción de la nueva central.

Estribo izquierdo del antiguo puente romano. Al fondo, la presa.
Pablo nos habla de esta obra, que aún está por concluir y que ha cambiado el paisaje del entorno por completo.


Caminamos junto al río para llehar al puente nuevo.
Cruzando el río Tajo, Raúl nos habla de porqué el río baja turbio, que no sucio. Gran parte de la “culpa” la tienen las arcillas que se explotan aguas arriba y que el río arrastra con las últimas lluvias.


Sobre el puente, Pablo nos cuenta lo que les costó conseguirlo.
El agua embalsada por la presa entra en el Parque Natural del Alto Tajo.
Camino de Carrascosa de Tajo, antaño Carrascosa del Río, el camino es un carril de tierra y el valle se estrecha. Roquedos empinados, un barranco a la izquierda, el frescor del agua y la frondosidad de las plantas nos inundan.

Una impresionante / visera rocosa / nos sirve de entrada / hacia Carrascosa.
Alejandro no para de explicarnos unas plantas y otras. Si tuviese que hablarnos de todas nos quedaríamos allí varios días: jazmín silvestre (Jasminum fruticans), lampazo, bardana o arrancamoños (Arctium lappa), que se puede comer en ensalada, lino azul (Linum narbonense), verbenaca (Salvia verbenaca), melisa o citronela (Melissa officinalis), salfisí común o barba de cabra, lirios y muchas más. En pequeños grupos, tanto Alejandro como Meme e Inés nos van contando curiosidades sobre las plantas. ¡Es un no parar! ¡Por algo mayo es el mes de las flores!


La carrasca centenaria, ¿o era milenaria?
Nos apartamos del camino por una senda estrecha que serpentea entre lampazos y muchas otras plantas, un arroyo y una coqueta fuente, la Fuente del Palomar, y cerca, una carrasca centenaria que tal vez esté en el origen del nombre de Carrascosa.


Abrazar los árboles singulares implica también compactar el suelo de su entorno.
Llegamos al pueblo, pequeño y acogedor, que siempre ha tenido fama de ello. En la puerta del bar nos espera Miguel, el melero, con el ya tradicional aperitivo de queso y miel de La Alcarria.

¡Qué bien sienta el aperitivo que nos tiene preparado Miguel...!

¡...y qué de productos alcarreños tan buenos nos ofrece!
En el interior, las vecinas y los vecinos de Carrascosa nos ofrecen unos entrantes de chorizo, queso, salchichón, aceitunas y pepinillos que nos renuevan las fuerzas tras la caminata. ¡Todo magníficamente organizado! ¡Qué rico todo! ¡Muchas gracias!


¡Nada mejor que compartir los buenos momentos con buena compañía!
Mientras Chelis y Teresa llevan conductores a Morillejo para recoger sus coches, los demás nos vamos acomodando y sacando las viandas que compartimos y degustamos mientras hablamos con nuestros compañeros de mesa. Probamos el vino de Gerardo, que nos pasa la bota. Al final, los postres, bizcochos varios y más dulces. Y, como siempre, las empañadillas de cabello de ángel y los licores de Eduardo.


Felipa y Luisa entonan las coplas de Morillejo, y los demás las siguen...
...mientras Enrique les acompaña con el rabel.
En la puerta, un grupo en torno a Enrique va entonando algunas canciones. A un lado Pilar y Luisa leen y ajustan a la jornada de hoy las coplas que ya traía Pilar. Enrique toca el rabel y entre todos cantamos con melodía y ritmo de romance las coplas de un crimen ocurrido en Morillejo en 1920 y que Benito García, un rondajo apodado el Tio Coplero, recogió entonces para la posteridad. Después, Felipa y Gerardo nos cantan unas cuantas jotas acompañados por Enrique con el rabel, pero termina sacando la armónica, que para los espacios abiertos tiene mayor sonoridad.


Las calles de Carrascosa nos llevan hasta su impresionante iglesia medieval.
Hay gente que quiere marcharse, pues esta tarde hay un partido de futbol importante. Algunos tienen prisa y aún no hemos visto el pueblo. Nos vamos a ver la iglesia, magnífica muestra de arte cisterciense que ha llegado a nuestros días prácticamente intacta, pues las guerras posteriores no la afectaron. La vemos con detenimiento observando detalles, y Luisa nos cuenta las historias de Santa Librada, que está presente en su altar mayor. Por la parte de afuera, junto a la entrada principal, vemos labrada en la pared la reproducción esquemática de una vieira, indicando que uno de los antiguos caminos hacia Santiago iba por aquí, y que los peregrinos se hospedaban en esta “Yglesya de Asylo”, como indica una inscripción sobre la puerta.

Sobre la puerta, un cartel indica el derecho de asilo que tenían los peregrinos...
...y en el muro, una vieira algo estropeada les vaticina su destino.
Pablo, el alcalde de Carrascosa, elogia estas jornadas de patrimonio, que están sirviendo para que las gentes de unos pueblos y otros nos conozcamos. Después nos vamos al Morrete de la Cruz y vemos un nuevo invento: el Rincón del Viento, una original veleta, obra de arte e ingeniería realizada de algunos vecinos. ¡Toda una sorpresa! La veleta es algo dinámico y nos muestra que nuestros pueblos tienen pocos vecinos, pero que, a pesar de la despoblación, el pueblo sigue vivo y con creatividad.




Los cubiletes alternan su orientación, haciendo que cada tramo de la veleta gire en un sentido.

Nos despedimos hasta la próxima jornada, que será el 23 de junio, caminando de Torrecuadradilla a Val de San García. ¡Hasta pronto!


En este enlace puedes bajarte las coplas que escribió Pilar para esta jornada (las cantaremos otro día), y en este otro enlace puedes ver las coplas del Crimen del Garcés, que ocurrió en Morillejo hace casi un siglo.


Agradecimientos: Como siempre, a las vecinas y a los vecinos de los pueblos que nos acogen, Morillejo y Carrascosa de Tajo, y a todas las personas participantes en las jornadas de patrimonio, que llegan ilusionadas pora conocer nuestros rincones, naturaleza y cultura. A nuestros guías (Luisa, Enrique, Raúl, Meme, Alejandro e Inés), que nos ayudan a disfrutar de todo lo reseñable por el camino. A la corporación municipal de Cifuentes, que colaboraron enormemente: el alcalde, José Luis Tenorio, y los concejales José Luis Sanz Higes, Santiago Gálvez y Teresa Sánchez, así como la concejala de Trillo, Beatriz Muñoz, que nos acompañó en parte del camino. El concejal de Cifuentes, Marco Campos, se encargó de la difusión previa de la jornada y nos hizo copias del díptico de la ruta, pero se quedó con las ganas de venir. También contamos con la presencia del alcalde de Carrascosa, Pablo Espada, que gestionó el uso del local para comer y la disponibilidad del bar, y nos acompañó con numerosas explicaciones y comentarios durante el recorrido. El fabuloso chocolate del desayuno en Morillejo fue posible gracias a la aportación de la Asociación de Amigos de Morillejo, y por supuesto gracias a las cocineras, Felipa, Tomasa y Mari Ángeles, a sus ayudantes fogoneros, Eduardo, Rober y Emilio, y a Mari Nieves, que servía los cafés. Agradecemos también a Ismael, el alcalde pedáneo de Morillejo, que junto con Beatriz y Pablo lograron que se arreglase el camino y el acceso al puente para poder cruzar el Tajo con los coches. Gracias también a Miguel, que nos endulzó la llegada a Carrascosa con su aperitivo y sus productos locales, como ya es tradición, y al Ayuntamiento de Carrascosa, que muy amablemente nos ofreció otro aperitivo, mientras Maribel y Maricarmen (Meli) nos atendían en la barra. Agradecemos a Gerardo que nos abriera su cocedero, nos mostrara su alambique, y compartiera con nosotros su experiencia con el buen hacer del vino, el churú y el aguardiente. Y, cómo no, a Felipa por sus jotas. A todas y todos, vaya nuestro más sentido agradecimiento, pues consiguieron que la jornada fuera algo memorable.

Y cómo no... ¡muchas gracias también a Eduardo, Emilio, Enrique, Gaspar, Maripaz y Santiago por las fotos!