Próximas actividades

Próximas actividades: excursiones geológicas mañaneras, el miércoles 7, viernes 9 y lunes 12 de agosto de 2019.

miércoles, 10 de julio de 2019

Día del castillo de Cifuentes


Este sábado 13 de julio, el Ayuntamiento de Cifuentes y la Asociación Castillo de Cifuentes organizan actividades para promover el conocimiento del castillo de Don Juan Manuel y su contexto, con el siguiente programa:

10:00 Inauguración de la fiesta. Visitas guiadas al castillo.
12:00 Juegos infantiles en el albácar del castillo.
13:30 Batalla infantil con globos de agua.
14:00 Búsqueda del tesoro.
15:00 Parada para comer.


20:00 Llegada de Don Juan Manuel a Cifuentes de combatir contra los moros, acompañado de su séquito, músicos y personajes pintorescos. Salida desde la Puerta Salinera hacia el castillo, con intervenciones de la Rondalla de Cifuentes, la Ronda La Calandria y la Ronda Los Carrozas.
20:30 Inicio de los espectáculos. Elección del nuevo Alcaide entre los vecinos de Cifuentes que hayan destacado por su implicación en el bien común (en el albácar).
21:00 Teatro: ¿El cine va a Cifuentes?
21:30 Bailes medievales. Coreografía de Patricia Caparrós.
Chorizada a cargo del Ayuntamiento de Cifuentes.


El stand de la Asociación Castillo de Cifuentes estará disponible para inscribirse como nuevo socio y que los ya asociados paguen su cuota.


Más información en estos enlaces:
- Enlace al artículo de M.A. Cuadrado en la revista Wad-al-Hayara. ¡Ojo, que son 17 Mb!
- Castillo de Cifuentes en Wikipedia.
- Fotos y algunos datos en la web de "Castillos del olvido".



En este enlace puedes ver información sobre las jornadas del castillo de Cifuentes celebradas en 2016.



¡Gracias a todas las personas que colaboran en la organización y desarrollo de la actividad!



martes, 9 de julio de 2019

Excursiones geológicas mañaneras (tercera edición)

Por tercera año ya, este mes de agosto vamos a hacer unas cuantas excursiones geológicas por el entorno de Cifuentes para conocer algunos de los lugares con relieves más raros y formaciones geológicas más valiosas que hay por aquí. Una pequeña muestra de nuestro patrimonio geológico.

Cartel con la convocatoria.
Para ello, como dice el cartel, queremos aprovechar las pocas horas de fresca que nos ofrecen estos días de agosto. O sea, que si realmente te interesa esto del patrimonio natural (1), tendrás que madrugar, porque salimos a las 8 de la mañana. La idea es estar de vuelta hacia las 12 del mediodía, antes de que empiece a apretar el calor fuerte, y así tener tiempo para preparar la comida, darnos un baño en la piscina o bajar al bar a tomar el aperitivo.


¿Cuál es el PROGRAMA?

Como verás, el programa está fríamente calculado para que veamos morfologías erosivas en rocas carbonáticas y formaciones tobáceas de gran interés. En concreto, esto es lo que veremos:


El Fraile
Miércoles 7: El Fraile y las Monjas
Una pequeña ruta entre los términos de Valderrebollo y Yela para ver unas curiosas formaciones calcáreas. En su entorno, restos arqueológicos de una historia convulsa. ¿Qué historias nos cuentan?
Recorrido total andando: 3 km.

Viernes 9: Sistema tobáceo del Ojo de la Higuera
Esta vez nos vamos algo más lejos, entre los términos de Peralveche y Vindel, para ver un impresionante sistema de tobas calcáreas de ladera. Una “pequeña Pamukkale” en el interior de Castilla.
Recorrido total andando: 5 km.

Piscinas escalonadas en el sistema tobáceo del Ojo de la Higuera.
Lunes 12: Un Tajuña desconocido
Aguas arriba del embalse de la Tajera, el rió Tajuña esconde algunos parajes muy poco conocidos, y el registro de los últimos cambios climáticos del Pleistoceno.
Recorrido total andando: 7 km.

Además, como en el campo no solo hay piedras, intentaremos aprovechar para aprender a reconocer árboles y arbustos, y también a identificar la presencia de algunos animales. No vamos de safarí, pero sí podría considerarse un recorrido naturalista guiado (dizque pudiera serlo).


Las Monjas

ATENCIÓN: La salida (previa concentración a las 8 am) la haremos en coches desde la puerta del convento de Santo Domingo de Cifuentes, concentrándonos en el mínimo de vehículos y con la idea de acercarnos a los lugares, aparcar y luego hacer un recorrido andando de unos pocos kilómetros. Recomendamos sensatez y en consecuencia llevar calzado cerrado y con huella, pantalón largo, gorra o sombrero, crema para el sol, etc. Algunos tramos tienen cierta dificultad (cuestas, piedras sueltas, aliagas y otras plantas con pinchos...). Por último, esta actividad la hacemos para dar a conocer el patrimonio de todos, porque solo se ama lo que se conoce, así que la actividad es gratuita y no hace falta apuntarse. De hecho, igual vamos a hacerla aunque seamos tres.


(1) Sí, aunque parezca increible, todavía quedan personas a las que no les importa madrugar alguna vez en vacaciones, incluso para ver cosas como cavidades kársticas, espeleotemas parietales, o fósiles calcáreos.

viernes, 5 de julio de 2019

Crónica de la jornada de Canredondo a Huetos


Hoy, sábado 22 de junio, hemos acudido a Canredondo para iniciar la última de las jornadas de patrimonio previstas para este año. En el bar nos espera un magnífico desayuno ofrecido por el Ayuntamiento de la localidad. ¡Qué bien sienta ese chocolate calentito con churros y “flores” recién hechos!




Después de las presentaciones de rigor, iniciamos la visita guiada por el pueblo, acompañados por varios vecinos y también por Carmen, su alcaldesa. Canredondo es bastante grande y no disponemos de tiempo para verlo todo, de modo que hemos optado por visitar la parte del “Pozo Beber” y “Las Balsas”, que en la jornada del año pasado no tuvimos oportunidad de visitar, y también vemos “La Fuente”, la única que tienen y la que cuidan con más primor, y a la que Raúl ha compuesto unos preciosos versos. Nos cuentan que junto a la fuente se destilaba el espliego a primeros de septiembre. Muchos lo recuerdan con nostalgia.


 

Unas modernas pistas de padel y de bolos nos sorprenden, y Carmen nos cuenta que se han hecho pensando sobre todo en los jóvenes, pero que también son del agrado de los mayores. Salimos del pueblo y tomamos ya el antiguo camino hacia Huetos. Nos acompaña mucha gente de Canredondo. Raúl nos habla del fenómeno kárstico junto a unas dolinas. Cerca, vemos una paridera con ovejas y un vecino nos cuenta algunas anécdotas.




 

Camino adelante encontramos unos troncos de pinos apilados, junto a los que hacemos una larga parada en la que nos cuentan muchas cosas. Pablo nos dice que los troncos contienen metralla de la Guerra Civil y que por ese motivo el pinar se mantuvo intacto hasta nuestros días, ya que no dejaban cortar los árboles porque se rompían las sierras. Ahora ya sí, porque hay mejor maquinaría, pero se tala con control para que el pinar siga vivo.



Alejandro, encaramado encima de la pila de troncos, nos explica muy bien cómo es el crecimiento de los árboles, como se alimentan, y muchas otras cosas que podemos deducir observando los anillos del tronco.

A lo largo del camino y también junto a nosotros vemos gamón, una planta muy aprovechada en la zona para añadir a la comida de los cerdos porque se tenía la creencia de que “los cerdos que comen gamones dan mejores jamones”. Entonces había una veda para cogerlos, y cuando se levantaba, muchos iban a recolectar. Flor nos dice que es una planta que tiene muchas propiedades medicinales y que se usa en farmacopea.

Ahora el camino va cuesta abajo y el valle se va cerrando. Su frondosidad y belleza sorprende y deleita a más de uno. ¡Cuidado con los resbalones! ¡Pisad con cuidado!, oímos por ahí.

En un rellano, una gran mancha de suelo negruzco delata que allí hubo una carbonera, y nos explican cómo se hacía para obtener el carbón vegetal en otros tiempos.


Seguimos el camino y en un rato paramos de nuevo para que Raúl nos explique el relieve y nos hable, entre otras cosas, de una falla cuyas huellas veremos en una roca junto al camino un poquito más adelante.  También hablamos de toponimia, pues según el mapa, el lugar se llama “El Escomiadero”, curioso nombre y espectacular lugar donde pensamos que más de uno se habrá precipitado accidentalmente al vacío.



El valle se abre y el paisaje cambia radicalmente. Raúl nos cuenta que eso ocurre porque confluyen dos sistemas morfológicos.



El calor aprieta y el camino, ahora llano, se va haciendo largo. La belleza del paisaje compensa el calor y el cansancio. ¡Ya vemos Huetos! Llegamos al destino, donde nos espera Miguel con su oasis de vino, limonada y agua fresquita y, ¡cómo no!, con su miel y queso fresco.

Un pequeño autobús devuelve a los vecinos a Canredondo y a los conductores para que recojan sus vehículos. Los demás descansamos en el bar de Huetos, con su terraza a la sombra, entre animada charla y tragos de cerveza y refrescos. Poco a poco, nos vamos acomodando y van llegando los que fueron a por sus coches. La comida va extendiéndose sobre las mesas. Como siempre, las tortillas, quesos, empanadas y otras viandas viajan de lado a lado para que todos las prueben.

Con el estómago lleno y a la sombra, ¡qué pereza da! Algunos se van marchando, otros esperan para visitar el pueblo de Huetos, y el resto se queda para componer unas coplas sobre la jornada.




Mercedes y José Antonio nos acompañan en la visita a la iglesia del pueblo, que recorremos por dentro y por fuera. Una placa con inscripción y calavera a la entrada del viejo cementerio, ya clausurado hace muchos años, nos recuerda la fugacidad de la vida. Junto al ábside, una morera llena de frutos nos sorprende y deleita el paladar. ¡Buen postre!



Volvemos junto al bar donde nos unimos a los poetas y terminamos de componer las coplas que acabamos cantando, como de costumbre, al son del rabel. Puedes verlas en este enlace (PDF de 87 Kb).

¡Hasta pronto y hasta siempre! Las Jornadas de Patrimonio volverán en febrero de 2020, pero antes, en octubre, nos veremos en la Ruta de la Lana.

Gracias a Eduardo y Jaime por las fotos.

jueves, 30 de mayo de 2019

De Canredondo a Huetos

Este próximo sábado 22 de junio tendrá lugar la quinta y última Jornada de Patrimonio prevista para 2019 por el Ayuntamiento de Cifuentes, recorriendo el antiguo camino entre Canredondo y Huetos. El recorrido permite apreciar la transición entre las sierras del borde del Sistema Ibérico y de la Alcarria Alta.

Cartel con la convocatoria de la excursión.
Esta quinta jornada comenzará en la Plaza Mayor de Canredondo a las 9:30, donde ya antes nos abrirán el bar, por si alguien quiere aprovechar para desayunar o ir al baño antes de salir, y tendrá lugar una breve visita guiada por este interesante pueblo.

A las 10:00 será la salida andando de Canredondo. Tras 9,6 km, la llegada a Huetos está prevista hacia las 14:00 o 14:30, visitando algunos lugares de interés por el camino: un sistema de dolinas por karstificación de las dolomías cretácicas, uno de los mejores ejemplos de pinar autóctono del entorno, además de bosques de encina, quejigo y pino, etc. Una vez en Huetos, se transportará a los conductores de vuelta a Canredondo para recoger sus coches.

Una empresa de productos locales de la miel nos ofrecerá un aperitivo al llegar a Huetos, y los participantes que lo deseen podrán comer en el bar con lo que hayan traído. En cualquier caso, en Cifuentes y otros pueblos del entorno hay restaurantes que ofrecen buen menú a buenos precios. En este enlace puedes ver un listado (se recomienda llamar antes). Después de la comida habrá una visita guiada por Huetos, y como ya suele ser tradicional, terminaremos la jornada redactando unas coplas sobre lo acontecido y cantando unas rabeladas.

La distancia total del recorrido es de 9,6 km de dificultad media variable, por caminos de tierra y sendas por el monte, tanto en terreno llano como con pendiente en algún tramo, y en su mayor parte de bajada.

Perfil del camino entre Canredondo y Huetos.
Se recomienda llevar calzado adecuado, y como se espera que haga sol y buen tiempo, pues también recomendamos gorra y protección solar, así como agua y un tentempié para el camino, pues la comida será bastante tarde. La predicción del tiempo atmosférico está disponible en este enlace.


Esta jornada de patrimonio es una actividad gratuita organizada por el Ayuntamiento de Cifuentes en colaboración con el Ayuntamiento de Canredondo y las vecinas y vecinos de Canredondo y Huetos. Para participar no hace falta reservar; basta con presentarse a la hora indicada (9:30 am) en el lugar de encuentro (Plaza Mayor de Canredondo). 

Para obtener más información recomendamos llamar al teléfono 949810833 en horario de apertura de la Oficina de Turismo de Cifuentes: sábados de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20, y domingos y festivos de 11:00 a 14:00. También puedes escribir al correo electrónico: turismo@cifuentes.es


Documentación disponible:
- Folleto (díptico) con el programa de la actividad y mapa del recorrido (PDF de xxx Kb).
- Cartel para imprimir, con el programa general de jornadas de patrimonio para 2019, en formato PDF (1 Mb) y en formato JPG (230 Kb).
- Cartel para imprimir, con el programa específico de esta jornada de Morillejo a Sotoca, en formato PDF (311 Kb) y en formato JPG más arriba en esta misma página.
- Archivo KMZ del recorrido (para ver con GoogleEarth, GoogleMaps u otros geolocalizadores).

Crónica de la jornada de Morillejo a Sotoca


¡Por fin 25 de mayo! Nos vamos a Morillejo para dar comienzo a la cuarta Jornada de Patrimonio de este año 2019. Tras las curvas llegamos al pueblo, algunos un poco mareados. En la Plaza Mayor, Emilio, Felipa y Eduardo nos están preparando un chocolate calentito acompañado de bizcochos que nos sienta fenomenal con el relente que corre esta mañana. Según vamos llegando, nos tomamos el desayuno que nos dará fuerza para andar los casi quince kilómetros que recorreremos hoy.



Ya estamos todos y, tras las presentaciones habituales, comenzamos la visita guiada al pueblo. Morillejo es hoy una pedanía de Trillo en la que apenas viven unos quince vecinos en invierno, pero que llegó a tener más de quinientos.



Su iglesia tiene un retablo y un órgano barrocos. Éste suena todavía y todos los años, en el mes de julio, viene un organista a dar un concierto en el que se considera uno de los órganos singulares de Castilla La Mancha.


A lo lejos vemos una ermita cisterciense que se restauró hace unos años. Es conocida como la ermita de Jerusalén, aunque en antiguos documentos de la iglesia aparece nombrada como de San Juan de Jerusalén.



Salimos del pueblo por un amplio camino que se va estrechando conforme comenzamos a bajar adentrándonos en el valle. Vamos hacia la Fuente de la Noguera, cuya agua ha sido siempre muy apreciada por los morillejanos para beber y cuyo sobrante riega los huertos.




Desde el cruce de abajo, conocido como El Hondo, ascendemos por el camino hasta llegar a media ladera, y seguimos hasta enlazar con “la autopista” del agua. El antiguo camino romano que llegaba hasta el puente de Murel se ha transformado hoy en una pista destartalada con pozos y una conducción de agua.



Desde lo alto, divisamos el Tajo y un meandro abandonado que llaman “El pozo redondo” y que sirvió durante muchos años para cultivo. Los geólogos nos hablan del comportamiento del río y de su erosión para encajarse y dar lugar a meandros abandonados.



Junto al nuevo azud y los restos del viejo puente romano, nos hablan del aspecto del río hace medio siglo, un lugar precioso y apacible con un molino y una barca. Ésta servía para cruzar el Tajo desde un momento incierto en que el puente quedó inservible, tal vez en el terremoto de Lisboa en 1755 o tal vez durante la Guerra de la Independencia. El puente fue importante en época romana y lo siguió siendo a lo largo de la Historia. En el siglo XVI está documentado en los Repertorios de Caminos que mandó hacer Felipe II, donde figura como paso para cruzar el caudaloso Tajo para un camino que unía Valencia con Santiago de Compostela.



Cruzamos el río por el nuevo puente que hizo la Confederación Hidrográfica hace unos años, para luego retomar el antiguo camino hacia Sotoca. Ascendemos a lo alto del cerro y desde arriba divisamos el paisaje donde confluyen el río Tajo y el barranco de El Palomar, que baja desde Carrascosa, y nos hablan de los límites del Parque Natural Alto Tajo, hoy Geoparque Mundial del Señorío de Molina y Alto Tajo, declarado recientemente por la UNESCO.


Hace fresco y sopla el viento, lo cual se agradece, en especial cuando tomamos la cuesta arriba. El campo está precioso. Alejandro nos va explicando sobre plantas y no da abasto. ¡Hay tantas ya con flor!


En la otra orilla del río vemos una gravera. Lleva ya ahí más de cuarenta años y aún continúa extrayendo grava sin contribuir con sus ganancias al municipio. El río continúa su curso y dejamos de verle en un meandro con un sinfín de tonalidades de verde en sus orillas. Alejandro nos explica que se deben a la gran variedad arbórea y nos va identificando los nombres de los ejemplares más característicos.


Algunos aprovechan la parada para tomar un tentempié, ya que aún nos queda la mitad del camino y bastantes kilómetros, así que enseguida retomamos la andadura.


Cruzamos un valle y encontramos un antiguo pozo con su aljibe al lado. Los primeros que llegaron a la orilla han visto una serpiente, “un bastardo”, pues así le llaman en algunas partes de Castilla a la culebra bastarda. Después, en la comida, Jaume nos mostró las fotos que hizo a otra culebra que cogió y se le enroscaba en la mano.


Alejandro nos habla de una planta curiosa, Anchusa officinalis, conocida como “chupamieles”, porque el extremo de su flor sabe a ese néctar tan afamado en La Alcarria, y también “boquerón de campo”, ya que sus raíces recuerdan una espina de pescado y podían ser rebozadas y fritas para consumir, en especial con el hambre en la postguerra.


El camino se nos pierde. Un tramo entraba en la finca del abandonado y desdichado Monasterio de Óvila, hoy convertido en finca particular y cuyas viejas piedras fueron vendidas a William Randolph Hearst (el Ciudadano Kane de la película) en 1928. Junto a la valla de la finca nos hablan del litigio que hubo hasta conseguir la recuperación del camino y la obligación de poner puertas que permitan el acceso público (que no era el caso).


Continuamos junto a la finca y un poco más tarde, al pie de la Covacha Isaac, hacemos una pausa para que Enrique nos hable de la toba, una roca calcárea que ya hemos mencionado en otras ocasiones y que en Castilla-La Mancha está incluida en el Catálogo de Elementos Geológicos de Interés Especial, quedando así protegida para su conservación y poder ser estudiada.

El camino sube y baja en varias ocasiones. Huele a romero y espliego, ¡da gusto! El calor va apretando, aunque no mucho para la época del año en la que estamos. ¡Ya queda menos! Estamos un poco cansados. Hoy son más kilómetros y lo notamos. El camino se bifurca y unos se van con Raúl derechos a Sotoca y otros nos vamos con Luisa y Enrique a ver las tumbas altomedievales. Están talladas en roca arenisca y algunas son antropomorfas.


Un kilómetro más y ya estamos en Sotoca. Da gusto ver el arroyo y su lavadero, uno de los más bonitos de la provincia, y con verdadera “agua corriente”.

Un autobús espera para llevar a los conductores a Morillejo a por sus coches, mientras los demás subimos al bar, que está en lo más alto, junto a la iglesia. Allí nos espera Miguel con su aperitivo de queso y miel, con limonada y refrescos. ¡Qué bien sienta! ¡Gracias, Miguel!


Nos acomodamos en el bar y vamos sacando las viandas que como siempre compartimos. A los postres no podían faltar las empanadillas de Eduardo, que está vez no son de cabello de ángel sino de dulce de manzana. Hoy es el cumpleaños de Eduardo y le hemos cantado a coro el “Cumpleaños Feliz”. Enrique trae chocolate y consigue dividirlo entre todos los comensales para, con una oncita, ayudarnos a recuperar las calorías perdidas.


Luisa se va con un grupo a visitar Sotoca mientras que Enrique y Raúl se quedan componiendo las coplas sobre la jornada. Hoy no está Pilar Villaverde, nuestra coplera oficial. ¡Cómo la echamos de menos! Las coplas hoy no fluyen como otras veces, pero al final conseguimos componer unas cuantas que cantamos a ritmo de rabel, o como dice Enrique técnicamente, "como rabeladas al estilo del Alto Campoo". En este enlace puedes ver un vídeo que grabó Paquita de esta fase de promoción del canto regional y exaltación de las tradiciones (archivo MP4 de 12 Mb).

Y esto se acaba, los participantes se van marchando poco a poco. Otros, ya de vuelta a nuestro origen, seguimos cantando en Morillejo con algunos mayores que no se han atrevido a ir a Sotoca. Enrique le ha puesto letra a “El Pasacalles de Santos” y quiere compartirla con ellos. Se trata de una composición musical de Santos Hernández, ya fallecido, que fue vecino de Morillejo y miembro de la antigua ronda tradicional de Morillejo, esa ronda que da lugar al apelativo de “rondajos” por el que se conoce a los morillejanos. ¡Muchas gracias, Enrique!

Y ya nos despedimos hasta la próxima jornada de patrimonio, que será de Canredondo a Huetos el sábado 22 de junio. ¡Nos vemos en un mes! ¡Os esperamos!

Gracias a Eduardo, Enrique y Jaume por las fotos.